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miércoles, 17 de enero de 2018

Fiestas de Gracia 2017 (II). Fotos y texto: SACASAS.



 

Fiestas de Gracia 2017 (II).

Con alguna demora debida a mudanzas, problemas de salud y de equipo, fiestas de fin de año, atención a los enfermos familiares y otros etcéteras, hago la segunda entrega de las imágenes de Las Fiestas de Gracia del año pasado (2017) y aprovecho para renovar buenos deseos para este 2018 que ya se nos echó encima y promete correr más que el anterior.






martes, 23 de agosto de 2016

Fiestas de Gracia. Fotos y texto: SACASAS.



Fiestas de Gracia


Coincidiendo con el comienzo de un período de crecimiento demográfico y de transformación de una comunidad campesina en una villa de obreros y artesanos por allá en 1819 se inician las Fiestas de Gracia, no está muy claro qué “santo” es el merecedor de tanto jolgorio; puede ser San Roc, la Mare de Deu d`Agost  o la Asunción de María pero no es nuestra tarea dilucidar este asunto aquí. La fiesta, no parece muy religiosa (¡Que sea un motivo!)  entre tantos Diablos, Dragones, calles engalanadas con motivos sino páganos para nada piadosos, música, baile, gastronomía y ríos de cerveza y mojitos. No cabe el aburrimiento.



































 

La celebración se realiza sin interrupción desde entonces aunque hubo un período de decadencia entre los sesenta y ochenta donde se redujo el número de calles emperifolladas pero nunca se suspendió la celebración del todo. Hoy en día después de las Fiestas de La Mercé (Patrona de Barcelona) son las más importantes de la ciudad con una afluencia, casi colapsante, de gentes y, sin duda, las más vistosas.




Disfruten pues de una ensalada de imágenes de las Fiestas de  Gracia.


viernes, 13 de marzo de 2015

Cuando la noche cae. Texto e imágenes: SACASAS






Cuando la noche cae


Cuando la noche cae salen los fantasmas a relucir reptando por las sombras y se cuelan en la mente. La prostituta se despierta y comienza a acicalarse para su larga y fría jornada, semidesnuda en El Raval. El vendedor de cervezas, sin duda pakistaní, recita su interminable “ceveza beer, amigo” al lado de la prostituta, travestis y ladrones. Un deseo de aventurarse en las sombras que inundan la calle o que se han colado en algún bar, agita a la multitud dispersa en parejas o pequeños grupos. El solitario, también sale a medir calles o a ingerir alcohol en algún rincón. Toda la razón del día desaparece en la sinrazón de la noche, se difumina y da existencia a los espantos y otras formas mágicas.







 Los susurros de la luz y los sonidos cobran otra dimensión, el misterio siempre latente en cada sombra, a cada paso del incauto caminante se insinua como mujer ardiente. El erotismo, de castigado se tornó en rey de la noche, de prohibido, buscó el seguro escondite de la oscuridad. Los buenos amantes salen de noche, de día duermen en medio de sueños obscenos y olor a vino avinagrado. Lo que es cierto a la luz del día es dudoso a la luz de la nocturnidad, vestida de dama. Los poetas cantan sus odas deseperadas, inconexas, demenciales a la escas luz de las velas y cometen el sacrilegio de la poesía sin que apenas alguien los vea, pero sí se escuchan sus voces tímidas emergiendo de rincones sordidos, bares sucios, protíbulos baratos o la soledad de un parque a esas horas aciagas. Cuando la noche cae, suben los telones del cabaret de la vida.
SACASAS








lunes, 8 de septiembre de 2014

Caminando Catalunya. Vilafranca del Penedés. Texto y fotos: SACASAS







Vilafranca del Penedés

 



Cuando bajé del tren que venía desde Barcelona esperaba que oliese a vino, o a mosto al menos, pero no, olía a estación de tren. Quizá en otros tiempos, menos asépticos que los de hoy, se percibiera este grato olor en la atmósfera de Vilafranca; de todos modos a medida que te vas aproximando el paisaje se llena de viñas a lado y lado de la carrilera, y lo primero que ves al llegar, después de la estación, son las añosas edificaciones de la factoría vitivinícola “Torres” (se hace la boca agua) y en los bares del pueblo puedes certificar la calidad del vino.










Está lo suficientemente lejos de Barcelona para no ser una desolada ciudad-dormitorio y, sin ser muy espectacular, mantiene cierta unidad arquitectónica, una magnífica catedral románica, ejemplos de arquitectura modernista (la destilería de Mascaró mi brandy ibérico predilecto), un falo de piedra muy curioso dedicado a Santa Magdalena y, callejas y plazas que se entrecruzan luminosas y orladas de la colorida arquitectura lugareña.

 

 

 

 


Llama la atención la gente, en las calles y plazas, en las terrazas de los bares, en los parques, en los comercios, llenando la ciudad de bullicio y movimiento. Tal vez en invierno no sea tan activa pero ahora, en verano, la cosa es movida.

SACASAS 













jueves, 28 de agosto de 2014

Cali cálido calidoscopio. Fotos y texto: SACASAS