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domingo, 11 de septiembre de 2016

Caminando Catalunya: Tarragona (Tarraco). Fotos y texto: SACASAS.






Tarragona (Tarraco)

 Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco










































En Hispania, literalmente, tierra de conejos en latín y en la provincia que los romanos llamarían Citerión construyeron estos, encima de un promontorio a manera de balcón sobre el Mediterráneo,  la espléndida ciudad de Tarraco, donde anteriormente hubo  asentamientos Íberos y pequeñas colonias comerciales griegas primero y luego fenicias. Tuvo como huésped al mismísimo Cesar Augusto. 





































 Hoy,  la ciudad forma parte  de Catalunya con el nombre de Tarragona y es capital de la provincia homónima, pero los restos de la antigua Tarraco conviven aún con la ciudad medieval y con la moderna, que se extiende alrededor del cerro; por esta época, agosto, hay turistas hasta en la sopa y ya que hablamos de sopa, logré encontrar un restaurante “El rincón andaluz”, si mal no recuerdo, donde se sirve comida verdadera y no esos preparados semi-industriales que se brindan a los modernos y despiporrados viajeros masivos. 


Una ciudad de topografía accidentada, calles que suben de nivel a nivel y se estrechan al final en la ciudad medieval coronada por la soberbia catedral gótica. A pesar de la estrechez de las calles en el laberinto medieval de cuando en cuando se abren espacios donde aparece el muy azul Mediterraneo  salpicado de cargueros en espera para entrar al puerto. Aunque estuve poco tiempo, porque quería conocer Reus del que hablaremos en una entrada próxima, aquí algunas improntas de la corta jornada.



SACASAS





sábado, 30 de julio de 2016

Caminando Catalunya: De Gavá al Garraf. Fotos y texto: SACASAS



Capella de la Mare de Deu de Bruguers



Caminando Catalunya: De Gavá a Garraf





Este recorrido que a primera vista no prometía mucho terminó lleno de detalles interesantes  dignos de mención. Gran parte de esta ruta forma parte del GR92 un sendero,  del que se ha hablado en anteriores entradas, que viene desde Francia y llega hasta Murcia e incluso, Andalucía. Por su proximidad a Barcelona y a zonas densamente pobladas me temía que sería un recorrido lleno de urbanizaciones, tráfico y personas; nada más lejos de la realidad, el camino se interna en el parque del Garraf por la línea montañosa costera y aunque siempre se ven al fondo, entre la montaña y el profundo azul del Mediterráneo, las aglomeraciones urbanas desde el Maresme hasta Castelldefels; la ruta es agreste, con fuertes trepadas y transcurre en soledad, una vez pasado el castillo de L`Eramprunyá solo encontré tres personas en el lapso de cinco o más horas desde allí hasta las primeras calles del Garraf.

 

 

Detalle de la ermita de Bruguers.

 

Desde las últimas calles de Gavá se asciende entre bosques de coníferas hasta Bruguers un barrio elegante situado a manera de balcón frente al mar y la ciudad, rendidos a sus pies. Allí, después de pasar frente a un restaurante del cual emanaban efluvios tentadores pero, por su aspecto, inalcanzable para mi magro bolsillo, se llega a la Capella de  la Mare de Déu de Bruguers (S. XII a XV), el paraje está medio integrado con las instalaciones del elegante comedero y envuelto en los aromas antes mencionados que hacían mella en mi estómago en ayunas.

 

Arco natural de piedra

 

 Un poco más adelante y a un lado del camino que conduce al Castell de L`Eramprunyá presenciamos el primer ejemplo de un fenómeno natural regional que más adelante tomará un carácter peligroso. Se trata de la dilución por el agua de la roca calcárea dejando en pie las partes menos solubles al cristalino líquido y, en este caso, forman un arco esculpido por la naturaleza y el tiempo. Después de una corta pero empinada subida se llega al castillo antes mencionado. Del castillo en sí queda poco en pie algunos arcos y paredes pero también hay una ermita que conserva la techumbre pero parece posterior en construcción a la obra militar.

 

Castell de L`Eramprunyá.

 

 A partir de aquí la civilización se desvanece y nos adentramos en el parque del Garraf con dos duros ascensos primero a Les Agulles (rocas verticales con forma de aguja) y finalmente, el punto más alto del recorrido, La Morella, batido por vientos que no permiten mantener bien el equilibrio con una cruz y un punto geodésico (tras el cual me protejo del ventarrón) y a un lado, sobre un pequeño promontorio, una estación de antenas para recordar que de este mundo “moderno” no se puede escapar. Aprovecho para una pequeña siesta acariciado por un “jacuzzi” de aire en la cúspide del recorrido.

 

Gavá desde La Morella y la ruta seguida. Se ven Les Agulles y más abajo el castillo.

 

 Un poco antes de llegar a La Morella y prácticamente hasta el Garraf  aparecen los primeros  orificios, tienen la boca estrecha (un metro aprox.) pero se amplían a los pocos centímetros de profundidad. El agua a través de los años filtrándose en el terreno ha hecho estos socavones de cientos de metros de profundidad casi verticales y escasos de oxígeno, hay que seguir el camino con mucho cuidado y acercarse con prudencia a los pozos que están señalizados. Como quien camina sobre un queso emmental. No intente entrar en ninguno pues estando solo era muy arriesgado.

 

La Morella el punto más alto del recorrido.


 

Después del descanso en La Morella queda un largo descenso hasta el Garraf  pasando por una aislada casa modernista perdida entre esos pedregosos montes y acercándose cada vez más al mar donde en un trozo abrupto de la costa se levanta la población final del trayecto. Allí comer un mal bocadillo de buen jamón pero con pésimo pan, una cosa mata a la otra, pero no había más remedio ni otra cosa que comer y había que romper el ayuno antes del retorno en tren a Barcelona.

 

SACASAS

 

Sima



El Garraf


sábado, 31 de octubre de 2015

El Pont del Diable (El puente del Diablo), Martorell, Catalunya. Fotos y texto:SACASAS.


 
El Pont del Diable (El puente del Diablo), Martorell, Catalunya



Situado en la encrucijada donde el río L`Anoia se integra con el Llobregrat en la localidad de Martorell, Catalunya, paso obligado en la antigüedad, y en el presente, pues hoy la cruzan dos enormes viaductos, además de nuestro protagonista que salta sobre el Llobregat que viene de humedecer las erizadas faldas de la “Montaña sagrada” de Montserrat.



 

Construido por los romanos en el año X A. C. El arco de la entrada y los sillares son originales de esta remota época y el puente era horizontal y con anchura suficiente para el paso de carros de tracción animal. Hasta el siglo XIV era el único puente sobre el Bajo Llobregat, fue destruido por el río, reconstruido y en el siglo XIII se volvió a reconstruir al estilo gótico de arcos de medio punto, ya no permitía el paso de carruajes pero en la edad medía se utilizaban poco y la carga se movía por recuas de bestias de carga.

 


 

Puentes del Diablo hay muchos y curiosamente las leyendas de su origen diabólico se parecen con pequeñas diferencias, al que nos atañe . Dícese que una anciana tenía que cruzar el río todos los días para obtener su sustento, cosa cada vez mas difícil para la señora , un día se apareció El Diablo y le dijo que él construiría un puente con la condición de llevarse, en cuerpo y alma, al primero que lo cruzase.



 

El Diablo levantó el puente en un noche y al día siguiente la anciana fue a cruzarlo pero antes de hacerlo saco de su bolsa un gato y lo lanzó hacia el puente siendo este el primero en pasar al otro lado, al maléfico constructor no le quedó más remedio que conformarse con el pobre felino que suponemos aún hirviendo en el Infierno y , como entonces las mascotas no estaban protegidas, la vieja siguió cruzando el puente impunemente y El Diablo, excelente ingeniero, se fue a construir más puentes.



SACASAS




viernes, 27 de junio de 2014

La ruina. Texto y fotos: SACASAS






La ruina



En este planeta ruinoso, no solo por su estado general lamentable sino también porque está lleno de ruinas, restos desmadejados de la memoria ancestral; hay piedras y mohosos metales moldeados por manos humanas (no hay ruinas naturales,  diferente a que se esté arruinando a la naturaleza) que en resistir el paso del tiempo, van perdiendo sus partes constituyentes hasta fundirse totalmente con la naturaleza, que levanta sobre ellas su domo verde relegándolas al olvido.
 No es lo mismo arruinarse en la vida que tener la vida arruinada. De ahí que la fortuna no sea necesariamente garante de una vida plena y muchos de los que han sido favorecidos por ella llevan una vida ruinosa y ruin, por algo las dos palabras tienen la misma raíz. Hay que recordar que muchas fortunas se han levantado de la manera más ruin de donde, contradiciendo la anterior frase, la ruindad no conduce a la ruina sino a la riqueza y al poder que, a la final, también se arruinan y nos dejan esos vestigios de grandes imperios, reyes, faraones y potentados que ya no están, y de su poder, solo queda eso, ruinas.


Pero también son memoria, prueba de que nada se muere del todo y las huellas tardan en borrarse, que no es desaparecer sino integrarse al entorno. Son también las ruinas cuna para otros seres, ratones, aves y murciélagos o terreno abonado para musgos y líquenes o la hiedra perenne que contornea sus formas. Así nosotros en el inevitable camino hacia la ruina final dejaremos nuestras huellas a que el tiempo las comulgue con el universo.
 En medio de tanta ruina espero no haber arruinado el artículo.













P.D. Para los que esperan el artículo de Fukushima 3 no lo he olvidado, va en la próxima.