viernes, 11 de abril de 2014

Caminando Catalunya. Ripoll y “El antiguo y noble arte de caminar”




Antigua fábrica textil. Ripoll, Catalunya.

 

 


El antiguo y noble arte de caminar

 

 

Para acompañar esta serie de “Caminando por Catalunya” no voy a hablar de la región, tema ya tratado en otras entradas, si no del simple y antiguo arte de mover rítmicamente las piernas, afincadas en una superficie, para desplazarse a través del espacio. Costumbre inveterada que cada día pierde más adeptos ante la invasión de los medios de transporte motorizados y de la pereza alienante a que nos induce la publicidad, con su falsa y meliflua imagen del confort. Y es que el ritmo ideal para tantear la realidad, a medida que la recorremos, es el suave y persistente del Caminante, con mayúscula; de otra forma, empiezas a percibir cada vez menos lo que acontece en tu entorno hasta el punto, de tornarse borroso e ininteligible cuando te mueves a altas velocidades. Hay ciudades en Estados Unidos donde caminar por el barrio es un verbo imposible de conjugar, en cuanto sales de tu calle ya eres un extraño (sospechoso) y te arriesgas a ser interrogado por la policía, a quien le costará mucho entender que simplemente dabas un paseo para estirar las piernas. O cuando consultas las guías para encontrar rutas pedestres aquí, en Catalunya, siempre comienzan con el lugar donde has de dejar el coche para emprender la caminata. Por no hablar de los limbos que se forman en los cruces de autopistas donde nadie previó la posibilidad de que alguien cruzara a pie.
La imagen de la sabiduría es un canoso y barbado personaje que recorre, acompañado de su cayado, los polvorientos caminos de la humanidad. Y como nota curiosa, también luctuosa, recordar que por más que la guerra haya avanzado tecnológicamente es la infantería, el soldado de a pie, el que finalmente gana las guerras. Henry Cartier- Bresson (famoso fotógrafo francés) se preguntaba: “Cómo piensan hacer buenas fotografías si no caminan las calles” y también afirmaba: “Tus primeras diez mil fotografías serán tus peores fotos”, teniendo en cuenta esto podemos calcular los kilómetros que debió recorrer a pie para poder brindarnos su magnífica obra. Catalunya conserva aún muchas de las rutas pedestres ancestrales y algunas de las imágenes que aparecen en esta serie son tomadas allí, donde solo se puede llegar andando, otras, fue arribar en tren y recorrer al azar pueblos recién conocidos con los ojos bien abiertos.
Para concluir y no alargar demasiado el rollo anotaré que: Caminar es la mejor manera de meter la pata.

                                                                                               SACASAS




Vista desde la antigua locomotora.






Capilla modernista



domingo, 6 de abril de 2014

Cuando la fotografía olía a vinagre. Texto y fotos: SACASAS





                         Campanario y Catedral, Cartagena. Colombia.



Cuando la fotografía olía a vinagre.

 

 

Era como  entrar en una discoteca. Oscuro, apenas iluminado por una luz roja o ámbar que se derramaba por los objetos dejando los bordes imprecisos, difuminados al contacto con las sombras; cuando no la tiniebla total, tanto, que podías ver los pensamientos flotando en ese espacio ahora infinito, que solo reaparecía cuando el tacto torpe determinaba la existencia de límites a medida que manipulabas los trastos del oficio. También magia y misterio. Magia porque de la nada surgían personas y cosas. Misterio porque sólo al final del proceso podías estar seguro de que obtendrías algo. Todo esto envuelto siempre en un vaho espeso, casi palpable, de aromas acres que se pegaban al cuerpo, a la ropa y por lo visto también a los recuerdos. Y al final – como dioses- decir “hágase la luz” y ella, rauda, rehacía el universo “real” en un santiamén y lo que había sido negrura, pasando luego, por fantasmales sombras sanguinolentas, ahora, podía apreciarse en todo el esplendor de la imagen fotográfica contemplándonos desde la bandeja de líquido fijador. Seres, adustos unos, contentos los otros. Piedras, en el caótico orden natural o en orden y concierto humanos, aunque el tiempo poco a poco las lleve de nuevo a su “desconcertado” origen. Ciudades, también de piedra, fundida ahora y pobladas de luz 24 horas al día. Paisajes, mares, naturalezas vivas y muertas, sucesos y sobre todo… los Muertos…….muertos que perviven y persisten pegados al papel convertidos en negro haluro de plata. Y es que el color, inventado años ha, no suplantaba al blanco y negro que,insistía (e insiste) en permanecer apoyado en su virtual manera de enseñarnos la realidad distinta a como la vemos.
El ácido Acético (vinagre), el hiposulfito de sodio, el revelador y los cuartos oscuros aún existen y probablemente seguirán existiendo mucho tiempo, pero cada vez menos y para fines muy específicos haciendo que la fotografía ya no huela a vinagre.
SACASAS
En este post el menú será entonces: Fotos a la vinagreta.Años 80s
















Hombre y Pasaje Hernandez, Bogotá. Colombia.

miércoles, 2 de abril de 2014

Catalunya -Colonia Güell – Fotos:SACASAS



 

Colonia Güell

 

 En un post anterior “El castillo del infierno” había prometido poner alguna imagen de Colonia Güell y decíamos entonces que su origen (el de la colonia) estaba en los industriales de principios de siglo XX que buscando tierras más baratas para sus fábricas emigraron de las capitales hacia los alrededores. Eusebi Güell además de aristócrata y próspero empresario (también esclavista) se distinguió por su mecenazgo hacia los modernistas y especialmente, por su apoyo a Antoni Gaudí el más reconocido de ellos, fue fundador de este pequeño pueblo que contaba y cuenta con todos los servicios básicos de un municipio. Las Fabricas, con alguna excepción ya no funcionan, pero el lugar sigue poblado y se mantiene en buenas condiciones.Para no romper la coherencia entre los artículos cumplo lo prometido y dejo aquí algunas improntas de la mencionada colonia. Incluye una de la cripta de Gaudí, visión externa (estaba muy cara la entrada).






Cripta de la iglesia- Gaudí