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jueves, 25 de octubre de 2018

Tibidabo, Museo de Autómatas II. Fotos y texto: SACASAS


Tibidabo, Museo de Autómatas II

Segunda parte de la visita al maravilloso Museo de Autómatas del Tibidabo. Encabezamos con una imagen del mecanismo de relojería que anima las figuras y terminamos la serie con alguno más de los autómatas.






























































































































domingo, 23 de septiembre de 2018

Tibidabo. Museo de Autómatas. Fotos y texto: SACASAS.


Tibidabo. 

Museo de Autómatas


Definamos un poco: Autómata es una figura antropomorfa o zoomorfa que por medio de un ingenioso mecanismo imita los movimientos del ser vivo. Un robot puede tener cualquier aspecto pero es capaz de suplantar trabajos humanos y un androide es  el que tiene similitud física con el ser humano pero a diferencia del autómata no repite una acción determinada sino que es capaz de un mínimo de discernimieto. Estos no existen, por ahora, la mayoría de los que vemos son solo autómatas muy sofisticados, digitales y electrónicos; los que vamos a ver aquí funcionan con un delicado mecanismo de relojería con un motor de cuerda.









































En el último año del humeante siglo XIX se le ocurrió a Salvador Andreu, un farmaceútico, urbanizar la cima del Tibidabo construyendo un tranvía, un funucular y un parque de atracciones que empezó a funcionar en 1905 con los prmeros autómatas. telescopios,columpios y otras diversiones. Un par de décadas más tarde llegaron el avión, la atalaya, el museo tal como lo conocemos ahora y otras atracciones.


La entrada se refiere especialmente a El Museo de Autómatas aunque inauguraremos con una imagen del avión de 1929, la luz en  el interior del museo no es muy adecuada para fotografía y como no me gusta el flash que  además de comerse la pila da una luz muy cortante, me he apañado para lograr las imagenes lo mejor posible.


SACASAS













































viernes, 4 de diciembre de 2015

Quince mil entradas. Fotos y texto SACASAS
















Quince mil entradas


Sumando los dos blogs  gasasol.wordpress.com y gasasol.blogspot.com “Grabado de la Luz” y “El Grabado de la Luz” respectivamente acaban de superar las quince mil (15 000) entradas, cantidad no muy escandalosa para las cifras que se mueven en el internet “viral” pero sí más que suficiente para continuar con el empeño y pensar que no ha sido inútil el tiempo empleado en mantener activas las páginas dos o tres veces cada mes con imágenes y textos, originales del autor, buscando temas que puedan interesar a la mayoría sin exagerar el tono autobiográfico, ese autobombo que satura la red. Espero no se me agoten las fuentes y pueda continuar arrojando letras e imágenes sobre el papel digital de las pantallas y que tampoco padezcan de agotamiento los amables lectores de mis páginas. Gracias a todos ellos.


SACASAS










































































miércoles, 26 de marzo de 2014

¿Sueños?...... sueños son. Fotos y texto: SACASAS




Carrousel del Tibidabo. Barcelona




¿Sueños?...... sueños son

Nadie sabe con certeza cuál es la frontera donde la realidad deja de ser un sueño y se convierte en “eso” duro, frio y cortante contra lo que persistentemente nos estrellamos. Cuando niño y durante muchos años aparecía en mi vida onírica la imagen de un Carrusel colorido de dos niveles, lleno de niños y arrullado por un organillo. Con el paso del tiempo el sueño desapareció pero su recuerdo se mantuvo.
Cuarenta y ocho años después,  retornado a la tierra donde vi la luz por primera vez y que dejé a los tiernísimos cuatro, subía a pie un día nuboso de otoño la montaña del Tibidabo, espalda de Barcelona y en cuya cúspide, hay un parque de atracciones que data de los años 20. Cuál no sería mi sorpresa al llegar arriba y encontrarme de narices con el viejo carrusel soñado brillando  sus colores a pesar del gris otoñal.
No todos los sueños se sueñan dormidos, es caso corriente lo de soñar despiertos. Así fue lo de  la chica del cartel, estaba pegado en la puerta del baño en un apartamento que acababa de alquilar. No tenía idea de quién era ella. Hermosa mujer, desnuda, incitándome a callar desde su universo de papel,  con el dedo índice posado suavemente sobre sus labios. Nunca callé, mientras me duchaba, expresaba con sonoras voces toda la admiración causada por aquella belleza de celulosa  y tinta.  Cuál no sería mi sorpresa (me repito), cuando un día apareció en casa un conocido artista, pintor para más señas, acompañado de una mujer maravillosa que, al usar el baño, se reconoció  a si misma pegada a la vieja madera. Para mí esto transcendió la frontera de lo casual para entrar en la de  lo mágico, la mujer de papel se había convertido, por arte de Birlibirloque,en una de carne y hueso. Debo decir que tuvimos una relación corta pero intensa de la cual no ahondaré en detalles.
Sin ir más lejos, el día que subí al Tibidabo a disparar estas fotos (no son de la primera vez que reconocí el carrusel), iba por Plaza Catalunya hacía “Ferrocarriles” y  una joven de deslumbrante belleza que llamó mi atención me sobrepasó caminando con prisa,  poco después la perdí de vista pero ya abajo, en las vías  del tren, volví a verla fugazmente entrando en la cafetería. Abordé  el vagón, tomé el primer sitio que vi libre y,  al momento de sentarme pensé que el colmo de la casualidad sería, que llegara ella e hiciera lo propio en el asiento de al lado. Cuál no sería mi sorpresa (me re-repito)…………. de los seis coches llenos de sillas vacías escogió viajar en la contigua.  No se hagan ilusiones no pasó nada más  (habría cruzado la frontera de la casualidad para convertirse en magia) y en la estación de destino ya no coincidimos, bajé antes. No…no podía hablarle, llevaba audífonos de los que brotaba  el monótono golpeteo de la música electrónica. Además, lo más probable, ella nunca se enteró de que ya me había visto tres veces.
Si esperan fotos de las chicas va estar difícil. El Cartel se esfumó en el tiempo y a la del tren ni modo de retratarla, nos queda de consuelo el carrusel. Pero como tampoco estos artículos son para explicar las fotos les dejo algunas de la subida al Tibidabo y que se expliquen solas.



SACASAS




Estación del funicular, Vallvidrera. Catalunya.