jueves, 8 de diciembre de 2016

El protóxido de hidrógeno. Fotos y texto: SACASAS.




El protóxido de hidrógeno.


Si iniciáramos un incendio quemando hidrógeno en presencia de oxígeno obtendríamos una ceniza muy especial de esa combustión: Protóxido de Hidrógeno. Esta singular molécula de la que es muy apropiado y saludable consumir en suficiente cantidad invade sin remedio todos los rincones del planeta pues donde no está líquida se disfraza de gotitas de vapor para ejercer su omnipresencia en todos los espacios y. como los ángeles, sube a los cielos y cae después hecho maná sobre la arrugada superficie de nuestro habitado esferoide para seguir llenando los infinitos resquicios, jardín de senderos que se bifurcan, donde innumerables seres requieren su presencia. Protóxido de hidrógeno, ceniza de un fuego que ya nadie recuerda dónde ni cuándo ocurrió; en qué recóndito sector del universo (el nuestro) esa escoria, ascua ya sin fuego, pudo dar a luz a la vida.





Por si acaso, la fórmula  de esa pequeña molécula, intríngulis de partículas en alocada danza quántica es:

H2O



Sacasas