Mostrando entradas con la etiqueta Mataró. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mataró. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de marzo de 2017

Caminando Catalunya: Caldes D´Estrac. Fotos y texto: SACASAS.



Caldes D´Estrac

 

 

Es un municipio barcelones de la comarca del Maresme, apretado entre el Mediterráneo y la montaña litoral, coronado por torres de guarda siempre celosas del horizonte azul y atravesada desde tempranas fechas por el ferrocarril, cuando se amplió la primera línea ferroviaria del pais desde la vecina Mataró. Colgada a manera de balcón sobre la montaña, es un amasijo de callejas y escaleras que siempre suben un poco más. Se tiene conocimiento de Caldetas (nombre popular) desde el s. XIII cuando empezó a tejerse alrededor de un hospital y una iglesia.



Como su nombre lo indica la población cuenta con bañós termales y fue centro de veraneo de la burguesía catalana. Escritores conocidos habitaron la villa, Apel Les Mestres, Jacinto Verdaguer, Joan Maragall, Josep Palau i Fabra. La arquitectura, destaca sobretodo por la abundacia de palacetes modernistas construidos por los indianos (emigrados a las Indias) llegados de Las Americas donde habían hecho fortuna. Tres torres vigías, añosas, contemplan el panorama desde posiciones estratégicas cada vez a mayor altura hasta llegar a la cima del cerro.


SACASAS









jueves, 1 de mayo de 2014

De brujas y muertos . Fotos y texto: SACASAS


 

De brujas y muertos







Quiero aprovechar este titular tan interesante y luctuoso, por lo demás misterioso e inevitable, tanto la muerte como las brujas, “que las hay, las hay”, para intentar un ejercicio literario al vuelo.
 La Parca impía inescrutable como la nada, espejo donde nos miramos todos al final (o no), como las brujas manejando las fuerzas que nadie conoce ni sabe siquiera si existen, brumas, oscuridad, cementerios. Cementerios a donde van los muertos y también las brujas a obtener sus emplastos, ciudades del silencio, laberinto de nombres anónimos donde se respira la terrible soledad de los dioses.
 Nadie los menciona, nadie los visita  en estos países del viejo continente,  aterrados ante la idea de la desaparición y reacios a aceptar que,  la miseria humana se da en las mejores familias, incluso en las de ellos. Mejor aceptada en el tercer mundo, la muerte, la calata, llega a ser motivo de fiesta o visitas al camposanto en una explosión de flores y multitudes.                                                               
 “Morir es nacer al revés” dijo alguien y nadie recuerda que antes de nacer habíamos estado muertos por millones y millones de años que pasaron en un santiamén hasta el día en que nacimos o que empezamos a saber que habíamos nacido y comenzó a preocuparnos  la posibilidad de volver a morir durante un número parecido de años o más. Entonces inventamos, suponemos, creemos que otras vidas son posibles para sentirnos más tranquilos al respecto, pero peor aún,  ahora nos preocupa el pecado y la posibilidad de “vivir” eternamente en el infierno, o se nos llena la vida de fantasmas aterradores, aparecidos, zombies  y son las brujas, entonces, quienes  mejor lidian con estos ectoplasmas (hay brujos también pero no tienen gracia), conjuros, ungüentos, bebedizos y no solo eso, también el engaño, la seducción, el enredo, sirven para “facer y desfacer entuertos”. Montar y desmontar matrimonios. Curar y enfermar pacientes, según convenga. Llamar a la lluvia, la tempestad y el trueno. O atraer la sequía más pavorosa. O menos dramáticamente, te leerán la fortuna  y hasta te harán el amor.
 Así los muertos, no mueren del todo. Partes de ellos se quedan engarzadas entre nosotros y el mundo conserva sus huellas por mucho tiempo. Y no solo recuerdos, hay obras, rasguños, olores que no se pueden llevar a su oscuro no lugar, por no ahondar en las almas en pena, que escondidas en viejos castillos o semiderruidas casonas, buscan encontrar su perdida tranquilidad atemorizando a inocentes creyentes. Como las brujas, los muertos gozan de superpoderes y se les puede invocar para mejorar (o empeorar) el clima, para asuntos del amor, del perdón de los pecados, de la intercesión ante esferas celestiales superiores y muchos cometidos más. Por todo lo anterior y mucho más, e independientemente se crea o no en brujas y muertos, la vida no tendría sentido sin ellos.

SACASAS


 

Imágenes: Cementerio de Mataró y escaparate hechizado. Catalunya

lunes, 24 de marzo de 2014

El caballo de hierro que fuma. Fotos y texto: SACASAS


 Locomotora del tren de Barcelona- Mataró, primero en la península Íberica

 

 

 El caballo de hierro que fuma


 




   “El caballo de hierro que fuma” como lo llamó el jefe indio Seattle en su ya célebre y premonitoria carta al presidente de los E.E.U.U, fue construido en sus primeras versiones prácticas en 1829 con los modelos, “Rocket” a cargo de los Stephenson (padre e hijo) y la “Sans Pareil” de Timothy Hackworth, británicos ellos. Los primeros pinitos del artefacto en la península Ibérica fueron honor de los catalanes, con su tren de Mataró inaugurado por allá en el año de 1848 y cuya réplica se conserva en el museo ferroviario de Vilanova. (Hay que acotar que los asturianos reclaman la existencia de un ferrocarril minero en 1834 en Arnao pero, de tracción animal.)
La imagen de la locomotora de vapor, por si a alguien le queda duda a que me refiero, ha sido desde entonces gran protagonista de las artes visuales. Los Lumiere y su “terrorífica” escena del tren acercándose de frente al espectador neófito de aquellos tiempos, o “El General” de Buster Keaton donde la maquina es la protagonista y lleva todo el hilo de la película, o el visionario William Turner en “Velocidad, vapor y lluvia”,obra pictórica que se adelanta al expresionismo de fin de siglo (XIX).  La fotografía ha bebido, y mucho, de este humeante tema pero, para no hacernos interminables no enumeraré ejemplos aquí, dado también que todo este rollo es para poner algunas improntas del mencionado artilugio.
P.D. En un post anterior de pinturas hay una muestra ferroviaria de mi autoría, que no repetiré aquí. Por si alguien quiere acercarse.
Fotos: Museo del ferrocarril, Vilanova. Catalunya

Vista de Maquinista I



Vista de Maquinista II

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Locomotora del ferrocarril de Mataró.